El grupo brindará hoy su testimonio sobre la protección del Gila ante Comisión del Senado Estatal

WASHINGTON – Cuando el grupo de 25 jóvenes latinos de Las Cruces estuvo ante el sendero recientemente anegado al que viajaron por tres horas para hacer una caminata, ellos realizaron una votación para decidir si seguir o regresar. En forma unánime, el grupo de la iglesia de Santa Rosa de Lima optó por continuar su travesía al río Gila — el último río de caudal libre de Nuevo México — y aprender más sobre la amenaza que significa para él la propuesta de desviar sus aguas.

Los 25 jóvenes latinos, de entre 14 y 19 años de edad, dedicaron el primer fin de semana de octubre a acampar en el Bosque Nacional Gila (Gila National Forest) y participar en una caminata de seis horas a lo largo del brazo occidental del río Gila.

Auspició el viaje la Fundación Acceso Hispano (Hispanic Access Foundation - HAF), organización sin fines de lucro a nivel nacional que trabaja para familiarizar a más latinos con los espacios naturales públicos y resaltar mediante la experiencia la importancia de preservarlos para las generaciones futuras.

“Estos jóvenes son partidarios elocuentes de las actividades al aire libre”, afirmó Maite Arce, presidenta de HAF. “Este fin de semana fue dedicado a mostrarles la belleza del río Gila y sus alrededores. Con su experiencia personal, ellos están deseosos de tener un efecto positivo sobre el Gila; están inspirados para luchar por su protección para que otros jóvenes puedan disfrutarlo en el futuro”. De hecho, el grupo juvenil prestará hoy su testimonio ante el Comité de Aguas y Recursos Naturales del Senado sobre el propuesto Proyecto de Desvío del Río Gila, el cual no solamente costará al contribuyente aproximadamente $200 millones, sino que también pondrá fin a la condición del Gila como último río de cauce libre de Nuevo México.

“Tener la oportunidad de aprender sobre el río Gila y lo que él ofrece a su ecosistema es algo increíble”, dijo Paola Rivera, de 17 años, integrante del Grupo Juvenil A.T.O.M.I.C. de la Iglesia de Santa Rosa de Lima. “Si llegaran a hacer un desvío del río, ello podría afectar gravemente a lo que hay a su alrededor. Hay animales, plantas, árboles e insectos que necesitan el río... hacer un desvío podría ser útil por momentos, pero a largo plazo no valdría la pena”.

Las ideas y opiniones de este grupo respecto al río Gila reflejan las de todo el estado. Una encuesta reciente de la empresa republicana Public Opinion Strategies constató que un 81 por ciento de los nuevomexicanos está preocupado por los niveles de las aguas en los ríos del estado, y un 72 por ciento está preocupado por el estado de salud de los ríos en general.

“Venir hasta el río Gila fue para mí una de esas experiencias que te cambian para siempre”, explicó Amanda Aguirre, de 15 años, otra integrante de A.T.O.M.I.C. “Pienso que es importante que hagamos todo lo posible para que este río siga fluyendo. ¿Por qué destruir algo de tanta belleza?”

Un video breve del viaje también está disponible y puede ser visto en YouTube en http://youtu.be/rxlxEJUQSSY.